En el videoblog de hoy he contado con un invitado muy especial y amigo mío, Joachim Gerlach. Joachim es científico e investigador en el ámbito del «covid prolongado», el «postvac» y el virus SARS-CoV-2. Nos ofrece valiosas perspectivas sobre los entresijos de los procesos bioquímicos en este nuevo campo. Hablamos de los avances en los protocolos de tratamiento del Covid prolongado mediante la incorporación denutracéuticosa la terapia combinada multimodal delProtocolo de Chiprey de los nuevos hallazgos en la investigación.
No solo coincidimos en que compartimos la misma obsesión —resolver la crisis del «covid prolongado»—, sino también en que nuestros ámbitos de trabajo no podrían ser más diferentes entre sí, aunque, sin embargo, vayan de la mano.
En el pasado solíamos compartir las mismas observaciones tanto en el ámbito de la investigación como en el clínico, y Joachim nunca deja de sorprenderme con información de vanguardia; sin embargo, hoy yo también le tenía preparada una pequeña sorpresa: el hecho de que el daño cardíaco puede repararse (en parte) mediante H.E.L.P. , ya que el aumento de la microcirculación permite que el corazón (y otros órganos) se recuperen.
Aquí se muestra la tomografía por emisión de positrones (PET) de un corazón en proceso de recuperación gracias al tratamiento H.E.L.P. , tal y como se explicó en nuestra charla:H.E.L.P. beneficios cardíacos y vasculares» (pdf)


