Cuando cruzas las puertas de nuestra clínica, quizá veas máquinas, monitores y material médico, pero lo que yo veo es valentía. Cada día, sin falta, decides comprometerte con tu salud, incluso cuando el camino se hace largo, agotador o incierto. Quiero que sepas que te vemos y que inspiras a cada uno de los miembros de nuestro equipo.

A menudo me preguntan por qué decidí dedicarme a la aféresis. La verdad es muy sencilla: para ayudarte a recuperarte.
Este campo no se limita a los procedimientos o a los resultados de laboratorio, sino que se centra en las personas que hay detrás de ellos. Se trata de cómo han ido transcurriendo tus días: los momentos buenos, los difíciles y todo lo demás.
También quiero reconocer algo importante: entendemos que recibir tratamiento puede resultar abrumador. Tienes que compaginar el trabajo, la familia y tus responsabilidades personales. Durante este tiempo, es posible que tengas que lidiar con limitaciones físicas, un nuevo diagnóstico, nuevas emociones y nuevos hábitos. Puede que haya días en los que te sientas fuerte y esperanzado, y otros en los que te sientas agotado incluso antes de sentarte en la silla.
Ambas reacciones son totalmente normales.
Recuerda que puedes hablar con nosotros con total franqueza. Tienes derecho a estar cansado. Tienes derecho a hacer preguntas. Tienes derecho a compartir tus preocupaciones o, si lo necesitas, simplemente a quedarte sentado en silencio.
Tu experiencia es tan importante como tus resultados clínicos.
Entre bastidores, nuestro equipo se esfuerza por hacer que tu estancia con nosotros sea lo más agradable posible. Prestamos atención a los pequeños cambios en tu expresión y tu postura cuando entras, tanto si hoy te sientes con fuerzas como si te sientes abrumado, o en un punto intermedio.
Como tu médico, te prometo lo siguiente: ¡siempre te escucharé! ¡Siempre te respetaré! ¡Siempre te atenderé con compasión!
Tu plan de tratamiento no es algo que te impongamos, sino algo que elaboramos contigo, paso a paso.

Gracias por permitirnos ser parte de su sanación. Es un privilegio que valoramos mucho y les agradecemos por enseñarnos a diario lo que realmente significa la resiliencia.
Con respeto y afecto,
Dra. Inbar Almon Tofan
Director Médico de Aféresis


